"Vas a ver que tras el arco iris, Javi, hay un duende..."
-Filosofía política sin libreto-
Una revolución
un éxtasis pero sin rostro ni rótulo,
un deja vú inédito.
Se convive con la trémula respiración
de diez nenes de arena,
sus miradas son horcas
van degollando en silencio la consistencia
de las cabezas.
Diez nenes de arenas,
cada uno ubicado en el punto más hondo del mundo
bajo incipiente lluvia
lanzando sus miradas filosas.
Abismales éticas tejiendo capullos de seda para la larga mutación.
Un deja vú sin pasado.
Una revolución no-proletaria
una revolución no-peronista
una revolución no-burguesa
una revolución no-queer
una revolución no-estatal
una revolución no-continental
una revolución no-esteticista
una revolución no-planetaria
Un deja vú siempre desconocido
Una revolución
que devuelva la dignidad de caminar para atrás como los cangrejos,
o de estancarse en un punto como el colibrí mientras aletea
o simplemente colgar de una rama hasta caerse como el Perezoso;
devolver la antesala de los nombres y sus cauces
como si el bautismo fuera siempre ese ritual
que algún pariente retarda.
Una revolución como ese pariente bobo y desorientado.
Una revolución
sin rostro
un deja vú inaudito que nos susurre al oído
que algo hace ruido:
el gato de la Matrix.
Digo revolución, y si hay eco
es porque la miseria es siempre un efecto.
es porque la miseria es siempre un efecto.









